13~

Capítulo 13:
{Narra Jane}
Cerré el lavaplatos de golpe y dejé el vaso de agua en su sitio, después de hechar el contenido en el fregadero.
-¡Ala Jane! Qué brusca.
-Ains, perdón. Ha sido sin querer.
Jess bajó las escaleras con una montaña de mantas de colorines entre los brazos, seguida de Ellen, que, en camio, llevaba cojines pequeños y almohadas acolchadas.
-¿Y si ponemos una película de miedo?-prospuso Jess, poniendo los brazos en jarras, después de haber tirado las mantas en un sofá.
-Ay, no. Qué miedo-dijo Lena, sentandose en uno y apretando las rodillas contra el pecho.
-Cagada..-murmuró Jess.
-Lo sé. ¿Algún problema?
-Jess se rió.
-No, no, tranquila. Si era para picarte un poco.
Lena le sacó la lengua.
-Tengo una idea-les interrumpí- ¿Y si ponemos una de miedo, y después otra de risa? Tengo que admitir, que no me hacen gracia esas películas.
-Qué mona, Jane-Harry me guiñó un ojo.
Dios.
Evité morderme el labio inferior, y, en cambio, le imité a Lena, sacándole la lengua.
Sonrió divertido.
Después de dos pizzas de cuatro quesos, habíamos decidido instalarnos en el sofá para disfrutar un rato de la noche.
-Que sí que sí-Yina se dio cuenta enseguida-. ¿Qué películas tienes?
-Veamos.
Atravesé el salón hasta llegar a un armario al lado del televisor, infectado de películas. Teníamos prácticamnete de cada tema, desde impactantes y fuertes Thrillers, hasta absurdas películas americanas. Para no andar buscando cada vez que veíamos una, las habíamos clasificado en temas, y dentro de éstas, por órden alfabético.
Toda mi familia erámos grandes fanáticos por el cine a excepción de mi hermana, que a ella siempre le ha gustado más la música. Bueno, ella lo llama así, yo lo llamaba más bien "ruido". Le gustaba la música heavy y rock duro. Un horror.
Recorrí con el dedo la sección de "Terror", escrito en un papelito con mi letra cusiva, pegado con celo al armario de madera negra.
-Humm, tengo muchas, como Chucky, el muñeco maldito, Destino final, El cienpiés humano, El grito, El horfanato, El rito, Hermandad de Sangre, Insidius, La cuarta fase, La mano que mece la cuna, La niña del pozo, La viuda negra, Los otros, Pesadilla en Elm Street, Rec, Reflejos y Saw. ¿Alguna preferencia?
-En todo caso, suenan todas fatal-Lena agitó la mano.
-Huumm, a mi me gusta la de La niña del pozo- dijo Yina, sentada en uno de los brazos del sofá.
-¿La del pozo? Huy no, no, que no duermo-protestó Lena.
-Tu calla, que tu te cagas con todo.
-A mi me suena bien la del muñeco-dijo Ellen. acercándose a mí y sacando la película del armario.
-Tiene buena pinta-Jess se acercó.
-Ay Dios, qué mal lo voy a pasar-Lena se dejó caer desde el brazo del sofá hasta el mismo, hundiend su cuerpo entre las mantas.
Harry rió con la situación.
-Bueno, entonces pongo esta u otra?
-Pon esa y punto-Lena suspiró.
-Vale. Huuummm, después podemos poner "American Pie: Menuda boda"
Todos asintieron menos Lena, que segía ocultandose bajo las mantas.
Jess dio unas palmaditas, emocionada. Lena se incorpodó, agarrando una de las mantas y poniendosela encima para calentarse, aunque hacía más calor de lo habitual. Se mordía el dedo meñique, nerviosa.
Me agaché e introducí el disco en el reproductor.
Play

                                                                       ~

-No entres, no entres, no entres-decía Jess repeditamente, agitando levemente la cabeza y tocándose el labio inferior.
Lena se tapó la cabeza con las mantas.
-Qué tonta, ha entrado.
Lena pegó un chillido.
Quise reír, pero admito que yo tambien estaba aterrada.
Para ver la película, nos habíamos repartido de dos en dos en cada sofá, Jess y Lena, Ellen y Yina, y Harry y yo.  La película era bastante tétrica, a mi, desde pequeña, había odiado las muñecas, les tenía pánico, y esta película no me ayudaba en absoluto
-¡Aagg! ¡Qué asco! ¿Qué es eso? ¡Oh Dios!-Ellen se llevó las manos a la boca, esbozando una mueca de asco.
Un nuevo grito de Lena.
Como un acto reflejo, busqué la mano de Harry y, por el susto, entrelacé sus dedos con los míos, apretando su mano con fuerza.
Noté como Harry me miraba sorprendido, pero me limité a seguir mirando la pantalla
No me soltó la mano en toda la película.
Los créditos subían con rapidez por la pantalla.
-¿Ya se ha terminado?-preguntó Lena, aún bajo la colcha.
-Sí, ya puedes salir-la tranquilizó Jess.
Con pereza, solté su mano y me levanté, estirando los brazos y las piernas. Me acerqué al televisor y saqué el disco.
-¿Te ha gustado la película, Harry?-Ellen, tan cotilla como siempre, se incorporó en el sofá.
Éste se encogió de hombros.
-Sin más, ha estado bien.
-¡Pues a mí no me ha gustado!-proteastó Lena.
-¿Cómo? ¡Si has estado más de la mitad de la película bajo las mantas!
-Shh-se llevó el dedo a los labios.
Harry soltó una risita.
-¿Y a tí, Yina?
-Ha estado bonita.
-¿Bonita? Fuas, asquerosa, dirás-la corrigió Ellen.
Yina le hizo una mueca de burla.
Sonreí para mí al escuchar su riña. Froté levemente el cd contra mi pierna e intruducí el cd. Seguidamente, le dí al play.


                                                                     ~

-Estoy segura de que hay alguna camiseta de mi hermano por aquí..-dije, rebuscando en el armario de mis padres.
-¿Tienes un hermano?-pregutó Harry, apoyado sobre el hombro en el cincel de la puerta.
Asentí, sacando una camiseta  branca y dejándola caer en el suelo. Seguí buscando.
-Bueno, apenas lo conozco. Apenas lo veo en Navidades...
-Amm..
La película se había terminado hace un rato escaso y las demás se habían marchado hacia sus casas con más pereza de la que esperaba. Hasta me dio gracia verlas así de perezosas, salían de casa con espaldas encorvadas y brazos colgados. Sobre todo Lena, que tubimos que despertarla y ayudarla a levantarse del sofá.
Agarré de nuevo otra camiseta blanca y la desdoblé. Observé la camiseta blanca, en la que ponía "This T-shirt is white" en letras negras y analicé si podría ser de su talla. Opté por que sí y se la lancé. Él, la cogió en el aire, con elegancia.
-¿Está bien?-me acerqué y puse las manos en las caderas.
La miró.
-Sí, muchas gracias.
-No es nada-le sonreí, dándome la vuelta y recogiendo las camisetas del suelo.
Harry se quitó la camiseta saliendo de la habitación. Yo, intenté no mirar, pero con  tal cuerpo y con esos cuatro tentadors pezones, la verdad, se te iban los ojos. Parpadeé varias veces y agité la cabeza. Metí las últimas camisetas en el armario y cerré el armario.
Salí de la estancia y entre en mi habitación, descubrí que Harry ya llevaba la camieta blanca.
-Vaya, te queda bien-me puse las manos en las caderas de nuevo y sonreí.
Me sonrió de vuelta.
-¿Está bien la habitación?
-Claro, es muy bonita.
-No tengo el baño en la misma pero bueno, es lo que hay.
Sin darme cuenta, me sonrojé al recordar el fin de semana en su casa. Tosí disimulando. Sonrió, mirando al suelo.
-Bueno, voy a ponerme el pijama y... eso, instálate, ahora vuelvo.
Abandoné la habitación con rapidez y me encerré en el baño. Me puse el pijama, una pantaloneta  negra ajustada y una camiseta de tirantes blanca básica. Me cepillé los dientes y me peiné el pelo.
Al salir, miré la hora en el móvil. Las 1:58
Era tarde, tenía sueño, pero no tanto como había esperado que trendía. Me pasé la mano por el pelo y llamé a la puerta. Oí como Harry reía despacio.
-Puedes pasar, eeh.
Abrí la puerta, sonriendo. Estaba tumbado en la cama, boca abajo, con el móvil en la mano.
Cerré la puerta y me tumbé a su lado.
-Me gusta mucho como te queda esa camiseta.
Sonrió de nuevo, ahora algo más tímido. Se incorporó y se sentó en la cama, con las piernas curzadas, en cabio yo, permanecí tumbada. Dejó el iPhone en el colchón.
-Mañana, cuando vuelvas a casa, te la llevas.
-¿Qué? No, es de tu hermano.
-¿Y? Si la ha dejado aquí, será por algo, ¿no?
Sonreí.
Rodé hasta quedar boca arriba, mirando el techo. Cerré los ojos.
-Tengo sueño-me incorporé y le di un beso en la mejilla-. Voy a dormir, que descanses.
-Igualmente. Ah, y cuidado, a ver si te va a comer el muñeco maldito- me guiñó un ojo.
Eso me hizo gracia.
Agarré un cojín disimuladamente y le di suave en el hombro.
-Aah!-se quejó.
Yo le saqué la lengua.
-Es una película ficticia.
-O no. Alomejor se esconde bajo tu cama y te viola por la noche.
Ésta vez, le di más fuerte.
Soltó un alarido suave, riendose. Agarró una almohada y me dio en la pierna, ya que estaba de rodillas.
-Es ficción, además, ya sabes que no me gustan las muñecas.
-¿No? Vaya, mala suerte-sonrió.
Volví a darle con mi cojín. Las plumas de dentro ya estaban cubriendo el colchón y el suelo levemente.
Le saqué la lengua, divertida.
Él me respondió, pegándome suave con la almohada en la cadera.
-Aaah!-me quejé, exagerada.
Rió bajito.
-Qué exagerada eres.
Le volví a dar.
-Y tú que despacito das.
Arqueó las cejas, con una sonrisa pícara. Hizo un movimiento ágil y consiguó bloquearme, me dió un leve empujoncito con mi cojín -que no recuerdo cuando lo había perdido- y me tumbó en la cama. No podía salir, estaba rodeada por él. Nuestras narices casi se rozaban, estaba cerca, muy cerca. Podía sentir su respiración agitada sobre mi cuello y sus mános, suaves y cálidas, agarrando mis muñecas. Había plumas por todos lados, en mi cuello, en el colchón a mi lado, hasta en su pelo colgaba algunas aleatoriamente. Sus ojos verdes me miraban, perforando los míos. No sabía que hacer, estaba paralizada.
-Ya no piensas lo mismo, eh-dijo al fin.
Pero me pilló distraída.
-¿Eh?
Sonrió.
-Que ya no doy despacito.
-Ah-reí-.Vale. Yo no tengo plumas en el pelo-sonreí.
Me soltó el brazo y juqueteó con mi pelo, hasta que sacó unas cuantas plumas blancas de él. Sopló y aterrizaron en mi cara.
-Yo no soy el que estoy tumbado.
-Hummmm, vale. Has ganado.
-Bien-dijo asintiendo.
Se incorporó, soltandome ambos brazos, y sentandose de rodillas a mi lado. Me levanté y me senté a su lado.
-Ahora sí que me voy a la cama.
Asintió, sin decir nada. Sonreí para mí y le volví a besar la mejilla.
-Que descanses.
-Buenas noches, Jane.
Salí de la habitación.

Comentarios

  1. Ohh.. Yo quería beso!!!! Cuando va a haber beso??
    Sube pronto un capitulo con beso!!! Porque habrá beso, no???
    Te quiero, Obesa!!
    Bessos
    --R

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