34~


Capítulo 34:
{Narra Lena}
5 días a su lado y mi cuerpo ya no daba abasto. Demasiadas emociones mezcladas en menos de una semana, y mi cabeza era un lío tan gordo que ya ni sabía qué sentía por él.
La verdad es que me lo había pasado mucho mejor de lo que esperaba. Se vería seriamente que había madurado muchísimo desde la última vez que le vi y realmente me trataba con mucho respeto. Habíamos ido varias veces juntos a la ciudad a pasar la tarde y la verdad es que nos lo pasábamos bien, pero yo nunca quería reconocerlo y casi siempre llegábamos reñidos a casa por alguna que otra tontería.
En menos de dos semanas ya tendría que volver al instituto y tenía más ganas del habitual. Eso era bastante raro en mí.
Los dos primeros días que Byron estaba compartiendo casa conmigo tenía más que claro que lo odiaba y que siempre lo haría. Pero ahora mismo no sentía lo mismo. Estaba demasiado confusa para pensar en ello, pero sabía algo que no dejaba de comerme la conciencia y que no dejaba de dar vueltas en la cabeza. Porque esa idea me asustaba seriamente, pero sabía que era verdad y que no podía hacer absolutamente nada para evitarlo.
Byron me gustaba.
En esos días habíamos tenido algún que otro roce, aunque nunca pasó a más, ni siquiera a tocarnos nunca. Por una parte le odiaba por eso, por intentar hacer que me gustase, pero por otra me encantaba la manera en la que sabe hacerse el deseado.
-Lena, ¿quieres un poco de té? -me preguntó desde la cocina.
-¿Té por la noche? Qué raro eres -sonreí por un segundo.
Se encogió mientras entraba con dos tazas humeantes al salón y se sentó a mi lado.
-¿Qué quieres hacer esta noche? -le pregunté.
-¿Una película?
-No.. llevamos viendo películas 3 noches seguidas.
-Tienes razón..
Reflexioné un segundo. Tenía una ligera idea de lo qué podíamos hacer, pero aún no estaba segura y realmente me daba miedo el final. Podíamos acabar muy mal. Pero aún así, me arriesgué:
-¿Y si salimos? No sé, a que nos dé el aire o a algún club..
-Emm.... sí, vale.
-Vale, vamos -me levanté.
-¿No vas a cambiarte?
-¿Para qué? Las converse y los vaqueros son lo más cómodo del mundo.
-Perfecto. Vamos entonces.

Después de un breve paseo, los dos optamos por un club alborotado pero no demasiado, y donde la música que ponían era bastante buena para mi gusto. Barra libre y no te registraban el bolso, ni mucho menos el carnet. Eso era lo que realmente necesitaba. Una buena borrachera para despejar la mente, por mucho que temía las consecuencias.
Las horas pasaron rápidas y las copas también, aunque el alcohol me subía demasiado despacio y escaso. Hacía bastante tiempo que no veía a Byron por ningún lado. Por último le había visto con una rubia que hablaba demasiado para mi gusto, pero él no parecía demasiado interesado en ella.
Mejor.
Suspiré varias veces cuando veía a chicos acercarse a mí, me pedían bailar o que dejara que me invitara a una copa. Pero, por muy guapos que fueran, se las negaba todas.  No quería ver a nadie.
Nunca había estado tan mal. Yo siempre estaba sonriendo y pasándolo bien, pero así, jamás.
Todo era por culpa de esos dos. Por Liam y por Byron.
Sacudí la cabeza al pensar en él. En Liam.
No me arruinaría otra noche. Ni una más.
-Bu.
Pegué un pequeño chillido del susto y salté de la silla.
-¡Coño Byron qué susto!
Estalló una carcajada.
-Veo que estas fina.
-Cállate -murmuré.
-Anda, vamonos que ya es tarde y será mejor que duermas algo.
-Vale.
Bajé de la silla a duras penas. El suelo estaba curvado y demasiado bajo.
Quizás sí había bebido demasiado.
Anduvimos hasta casa, agarrada fuertemente a su brazo.
-¿Con quién has estado? -intenté que la voz me sonara alegre, pero sólo conseguí que fuera ronca y forzada.
-Con nadie, ¿por?
-No me lo creo. No te he visto en toda la noche.
-Ya, bueno.. eso es porque he estado todo el rato en el mismo sitio. No sé para qué querías salir si ni siquiera has bailado -dijo soltando un pequeño suspiro.
-No te importa lo que haga o deje de hacer -dije seca.
Ese comentario me había molestado bastante.
Los segundos fueron pasando y el único tema de conversación era el completo silencio. Había tensión entre nosotros, pero la ignoré lo mejor que pude.
Unos pequeños matices de dolor comenzaban a surcar mi cabeza y sabía que mañana me iba a arrepentir de esto. Byron tenía razón. Ni yo sabía por qué habíamos salido, tenía una cierta esperanza en poder pasármelo bien y divertirme de nuevo.
Nada. Ni siquiera me había emborrachado decentemente.
Suspiré en alto. Quizá un poco exagerado.
-Byron -rompí el silencio.
¿Qué estaba haciendo? Yo no quería romperlo. No quería decirle nada. Ni hablarle.
Estaba claro que no era consiente de mis actos.
-¿Sí?
-¿Tienes novia?
Igual si que estaba más borracha de lo que pensaba.
¿Por qué demonios le había preguntado eso? No quería saberlo. No me interesaba en absoluto.
-Eh, no. No tengo.
-Bien -suspiré.
-¿Bien? -dijo riendo.
-No bien de “Oh, que guay” si no de “vale”. ¿Entiendes?
-Será mejor que vayas a la cama pronto. Pero antes comes algo. No me gustaría aguantar a una Lena con una gran resaca.
-Pues vas a tener que joderte, porque la voy a tener igual -espeté cortante.
Resoplé.
Saqué las llaves del bolsillo en intenté introducirla en la puerta, pero no entraba. La llave era mucho más grande y la cerradura no dejaba de moverse. Lo intenté una segunda vez después de parpadear unas cuantas veces, pero el resultado sólo fue peor.
Comencé a impacientarme.
Lo intenté una tercera. Nada.
-¡Me cago en la puta! -chillé.
-¡Shht! Hay gente durmiendo, bruta -me arrancó las llaves de las manos y de una, giró la cerradura y abrió la puerta.
De dos patadas me quité los zapatos y me lancé al sofá. Byron se fue a la cocina y volvió con un vaso de agua entre las manos y se sentó a mi lado. Me lo tendió.
-Bebe.
-No quiero.
-Lena, bebe. Será mejor. Lo digo en serio.
Suspiré, le arrebaté le vaso de las manos y me lo llevé a los labios.
Me acarició la rodilla.
-Muy bien.
Por unos segundos me dejé hacer, porque me tranquilizaba mucho. Pero luego me di cuenta y le di un manotazo.
-¡Quita!
-Relájate -dijo tranquilo-. Ahora a la cama. Venga.
-¿Quién eres? ¿Mi padre? Me iré a la cama cuando quiera.
Suspiró.
-Vale. Bien. Haz lo que queras. Yo me voy a la cama -se levantó del sofá y subió las escaleras.
-¡Pues vale! -chillé y me crucé de brazos como una niña pequeña.
Silencio es lo que había. Sólo los murmullos de los elecrodomésticos de la cocina era apenas audible. Seguía con el ceño fruncido y observando las cortinas cerradas.
Comencé a sentir algo de miedo, las cortinas se movían ligeramente a causa del aire que calentaba la casa desde el radiador, la bombilla tintineaba escasamente, como siempre hacía, solo que nunca me había dado cuenta tan profundamente.
De un brinco me levanté del sofá y dando tumbos de acerqué a las escaleras.
Las escaleras me parecieron un enemigo más, parecían muy inestables e inseguras en mi estado y sabía muy bien que iba a acabar peor si intentaba enfrentarme a ellas.
-¿Byron?
No había respuesta.
Se habría dormido ya. O no quería hacerme caso.
Me fié más de la segunda acción. ¿Por qué tendría que hacerme caso si le trataba como a unos zapatos viejos y gastados? Sólo se utilizan y es muy urgente.
Resoplé. No quería quedarme sola aquí abajo.
-¡Byron! -insistí, ahora gritando un poco más fuerte.
El corazón me latía con normalidad ya cuando la puerta de su habitación se abría y cerraba. Apareció únicamente con el pantalón del pijama. Permaneció arriba, mirándome.
¿Qué?
-Hmm.. Me.. ¿Me ayudas a subir las escaleras? -vacilé con algo de vrgüenza.
Sonrió levemente.
-Claro.
Bajó las escaleras y me agarró de la cintura con su brazo desnudo.
Intentaba con todas mis fuerzas mirar hacia delante y no arrimarme demasiado a él, pero su cuerpo era tan fuerte y bien trabajado y, sobre todo, muy caliente, que me era casi imposible.
Una vez arriba, me despegué de él lo antes que pude.
-Gra, gracias -balbuceé.
Al momento de soltarme, me encontré inestable de nuevo, por lo que me sujetó de nuevo el brazo.
-Deja que te lleve a tu habitación, anda. Estas fatal.
Me encogí de hombros.
-Puede -sonreí.
Al entrar en mi habitación me ayudó a quitarme el jersey y a tumbarme en la cama.
-Gracias. No tendrías que haberme ayudado -dije, mientras él se sentaba en el borde.
-¿Y por qué no?
-No me lo merezco. Te he tratado fatal y deberías de haberme dejado ahí abajo muerta del miedo. Hubiera aprendido algo por lo menos.
-No seas tonta. Anda, duerme un poco.
-No lo soy, Byron. He sido una egoísta.
-No, Lena, me lo merezco. La verdad es que no sé que se me pasó por la cabeza entonces. No tienes que disculparme.
Asentí, y le indiqué con el dedo que se acercara.
-Lo siento -le susurré.
-No, yo lo siento -me susurró de vuelta.
Sonreí y pegué mis labios a los suyos. Pero él se apartó en seguida.
-Lena, ¿qué haces?
-¿Qué pasa? ¿No te gusto?
-Demasiado, Lena. Pero tu estas borracha y mañana no recordarás nada de esto. Está mal.
-¿Por qué? Yo quiero.
Y volví a besarle y esta vez me siguió por unos segundos y después volvió a apartarse.
-No hagas estupideces, Lena -susurró.
-Shht.
Dejé que me quitara la camiseta de tirantes mientra me besaba el cuello. Se apartó un segundo después de volver a tumbarme, aún con las manos en mi cintura. Me miró a los ojos.
-¿Estás segura de esto?
Sonreí.
Jamás lo abría adivinado. Ni pensado. Ni siquiera sentirlo. Nada.
Quizás varias veces había pensado que era completamente encantador conmigo y yo solo le respondía seca, fría y cortante. Como si le odiara a muerte.
Y puede que unos días antes lo hiciera.
Ahora realmente me daba igual y no sabía si estaba segura, sólo me dejé llevar. Pero quería esto. Vaya si lo quería.
-Estaré borracha, pero no lo suficiente como para arrepentirme de esto mañana.

Comentarios

  1. AAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAH SJAKGHDGHAKGHKAGHKAGA BYRON TE QUIERO EN MI VIDA *___________________________* AJAJJAJJAJAJJJAAJAJAAJAJA. Lena y Byron se pasean por un árbol dándose besiYA PARO. AJAJAJAJAJJAJA. Joooooooo, ¿y Liam? DDDDDDD:
    Es que ma' enamorao' Byron trantando así de asjhfkhsga a Lena. No me gusta que Lena se emborrache T.T aunque eso ha ayudado a la situación y ha hecho que terminé así de sakedgka JAJAAJAJA.
    SIGUIEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEENTE.
    Y siento no haber podido comentarte en los otros, de verdad, lo siento mucho pero apenas tengo tiempo :'(
    TE QUIEEEEEEEEEEEERO MUCHO MUCHÍSIMO MUCHOOOOO.
    PD: GRACIAS POR TUS COMENTARIOS TAN INCREÍBLEMENTE SAJGHKAHGKAHKA PERFECTOS EN MI NOVE :'''''''''''''''''''')
    Te quiero.

    ResponderEliminar
  2. ¡HOLAAAAAAAAAAAA! Yo opino lo mismo que Aniiiiiiiiiiiiii. ¡YO TAMBIÉN QUIERO UN BYRON EN MI VIDA!¿Qué te dije yo, ehh? ¿QUÉ TE DIJE? ¿QUE IBA A VER TEMA ENTRE LENA Y BYRON NO? Tss es que soy adivina, ¿no lo sabías? Coño es verdad, ¿y Liam ¿DONDE ESTÁ LIAM? T.T ASDFGHJKLASDFGHJKLASDFGHJHKLADFSVWUHBGDQ8WERO MIRA MI NOVELA HUFIOEQWGF AHÍ A LA DERECHA ASHJIOFQFHNQEUIBFUQBFP TE MATO, ¿CÓMO PUEDES SER ASÍ DE PERFECTA? POR QUE ESTABAN MIS PADRES QUE SI NO ME PONGO A DAR SALTOS EN MEDIO DEL SALÓN. Pues eso, termino ya que no tengo bastante tiempo. 1ºSIGUIENTEEEEEEEEEE 2ºTE QUIERO 3ºA Aslan que le peten el pussy y yo me voy el verano que viene o contigo a Navarra [o tú a Málaga¬¬] Att-M Una vaga escritora narniana. Te loveo musho.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Capítulo 11

No es definitivo.

Capítulo 8