Prólogo

Se aparta una lágrima de la cara y entra en casa, con una sonrisa falsa pegada al rostro. Pasa por el salón y saluda con debilidad a sus padres, que están tirados en el sofá sumergidos en algún programa estúpido que está siendo televisado. Sólo la responden con un murmuro suave. 
Sube las escaleras apresurada y trata de borrar las conversaciones y las risas de su cabeza. Su hermana sigue en la calle, con la gente con la que la acaba de insultar, haberla llamado “asocial” y “fea”. No a la cara, está claro. Pero la chica siempre se da cuenta cuando la gente se ríe de ella. Y su hermana es uno de ellos, pero no sabe ni siente lo que ella. Ella misma sabe que todos esos insultos son ciertos. No es guapa -o eso decía ella-, y se pasa horas enfrente de la pantalla de su ordenador porque sabe que la gente de internet siempre estarán ahí para apoyarla, y que la gente de ahí es como ella. Y adora inventar historias nuevas cada noche, nuevos personajes y nudos en la historia que sean difíciles de desenredar para que la historia no se quede aburrida. Ella se siente afortunada por una parte al ver a dónde ha llegado. Tiene lectores, gente que acude a sus blogs y redes para leer los relatos que escribe. 
Su padre más de una vez la ha visto mal, la ha visto entrar en casa llorando. Su padre siempre le preguntaba qué le ocurría, y ella siempre se negaba a responderle. Hasta que un día se armó de valor y le dijo: 
-Papá, ¿tú piensas que soy fea? -la verdad es que era una pregunta estúpida para un padre. 
Tu padre siempre te va a decir que eres hermosa, aunque no lo seas, a él siempre le va a parecer que eres hermosa. Porque eres su hija y porque te quiere. Y él no ve más que hermosura. 
El padre no da crédito a lo que escucha. 
-Es la tontería más grande que he escuchado. 
-Todo el mundo lo dice. 
-Pues entonces, el mundo está ciego. Delante de mí tengo a la hija más tierna que podía haber deseado. Talentosa y dulce. No siempre es el exterior lo que cuenta. Y, el exterior, no está nada mal. Si alguien dijo que eres fea, es que no te conoce, o que no se digna a hacerlo. No se merece hacerlo. Escucha una cosa. Tú, no sabes lo hermosa que eres, pero eso es exactamente lo que te hace hermosa. 
La chica no le creyó. 
La chica tiene amigas, y las mejores. Las conoce desde primero de primaria y siempre han estado ahí para apoyarla. Nunca la han defraudado, y sabe que nunca lo harán. Les da miedo el futuro, está claro. Ella va por la rama de las letras, y el resto por las ciencias. Lo que significa que en un futuro no tan lejano se separarán y puede que no se vuelvan a encontrar en mucho tiempo. 
Ella vive en un pequeño pueblo, con menos de 200 habitantes y están a mitad de verano. Como cada noche, la chica sale junto a su hermana para pasar “un buen rato” como ella dice. Claro, ella se lo pasaba bien con esos chicos, que eran los únicos de su edad, aunque eran uno o dos años menor que la protagonista. Ellos son los típicos chicos que van a las doce de la noche sin camiseta por la calle, que fuman para poder encajar. El sentimiento es mutuo. Ella les odia a ellos, y ellos le odian a ella. Ellos son dos. 
Cierra la puerta de su habitación y se apoya en ella y las palabras y risas recorren su mente. Las lágrimas vuelven a resbalar por su cara y lo único que se le pasa por la cabeza es ahogar sus llantos contra su almohada. Cuenta mentalmente las veces que vuelve a casa así. Casi todas las noches que sale con ellos. No se da cuenta que ellos le quitan las ganas de vivir. Ellos aniquilan los últimos gramos de autoestima que ella tiene y la hacen sentirse vulnerable y despreciable. Después recorre los momentos en la que ella quiso suicidarse y acabar ya con su vida de una vez por todas. Total, ¿quién la echaría de menos? Nadie. Nadie en absoluto. Tal vez sus padres, y sus amigas. Sus amigas son las únicas que la hacen impulsarse hacia delante. 
Respira hondo y se levanta de la cama. Decide saludar a sus amigos en internet. Abre el buscador y da golpecitos con los dedos en la mesa impaciente. Siempre que enciende el ordenador se repite que algún día lo tirará por la ventana. Es el peor ordenador que hubiera pasado por sus manos. Al ver que sus redes sociales estan muertas, y como su necesidad de animarse es infinita, abre You Tube y recorre la página de recomendaciones. Antes de escoger un vídeo que pueda levantarle e ánimo, enchufa sus auriculares en el cacharro y los coloca en sus oídos. 
Pasan los minutos y piensa de darse por vencida, pero un uno aparece en sus notificaciones y decide darle. En el título aparece un nombre extraño del que nunca ha escuchado hablar, parece que es una boyband inglesa nueva.
-¿Boyband? -dice ella en voz baja. A ella no suele gustarle las boybands. Es más, siempre las ha odiado. Siempre son cuatro o más chicos que piensan que tienen el mundo a sus pies, que son los mejores y que hacen la mejor música del mundo cuando sólo es sucio pop comercial. No les gusta nada. 
De todas formas, decide darle al play y música de Coldplay suena en sus auriculares. Es una cover, se da cuenta. Resopla al ver que son cinco, y que están sobre un escenario de algún tipo de programa que da a conocer a los artistas. Enseguida lo reconoce. Es el escenario del Factor X. Nunca lo ha seguido, pero sus amigas hablaban a menudo sobre ello y en las redes sociales era bastante conocido. 
A las voces se da cuenta de que acaban de comenzar sus carreras, ya que aún no conseguían armonizar demasiado, pero no le disgustaba. 
Como está demasiado aburrida y no tiene nada mejor que hacer, ve más videos con ese nombre, y descubre una cara de esos chicos que no le disgusta en absoluto. Ellos son divertidos y se ve que son humildes, que no hablan de ganar, ni de llegar lejos. Sólo estan sentados en unas escaleras y hablan de cualquier cosa que no fuera del propio concurso o del futuro. Nada de eso. La chica no tarda en aprenderse sus nombres. 
Esa misma noche ve que los chicos han quedado terceros y que ya han comenzado una carrera oficial y famosa, con fans inglesas que les persiguen por la calle. Parece que aquí en España aún no han llegado. 

Meses más tarde, ella ya se ha olvidado más o menos de ellos. Ya ha escuchado todas sus covers en el concurso y visto todos sus video diarios. Ahora ya no hay rastro de ellos. 
Esa noche vuelve a engancharse al ordenador y ve que los chicos de los que hace unos meses casi se había enamorado de ellos, han publicado su primera canción original. La chica corre hasta YouTube para poder ver el video y vuelve a maldecir por el cacharro que tuvo que comprarse un año atrás. Le da al play contenta de volver a escuchar sus voces ahora en una canción original. En el vídeo se enseña la letra de la canción. Las lágrimas se apresuran por caer por su cara, pero esta vez no era por dolor, si no de felicidad. Al momento entiende la letra de la canción. Su mensaje. 
Las palabras de su padre enseguida se vuelven a escribir delante de ella. 
La canción decía exactamente lo que su padre le decía a ella cuando volvía a casa mal, con el corazón roto, con el alma por los suelos y con la autoestima aniquilada. Las palabras eran  las mismas, iguales, solo que disfrazadas con música y ritmos, lo que hacía que fuera aún más llamativo. 

Tres años más tarde, esos chicos han llegado a lo más alto. Han ganado más de 60 premios y  más de 10 millones de fans por todo el mundo.  Tienen récords y ya tienen dos discos, a punto de sacar su tercer disco pronto. Esos chicos, han salvado la vida de esa chica. La han salvado. Ella no hubiera podido seguir viviendo con ese sufrimiento. La noche que primera vez escuchó la canción, esa misma noche, decidió que no saldría más con esos chicos. Que nunca más saldría con gente que la hiciera daño, que le faltaba al respeto y que no la quería. 
Esa misma noche, esos chicos le salvaron la vida.

Comentarios

  1. ¿Sabes qué, rubia? Llevo mucho sin comentarte en el blog pero oye, ahora que estoy a menos de 300km de ti, me parecía un momento ideal. Tía, me he enamorado de este prólogo de la misma manera que me enamoré de tu novela. Me acuerdo perfectamente que el blog llevaba ya 33 capítulos, y que vi tu comentario para avisar a lectoras en algún tablón de por ahí. Yo soy muy delicada, casi nunca entro en blogs que no me recomiendan pero vi el tuyo; bien escrito, increíble historia y tu biografía asdfghjklñ. Quién me iba a decir a mí que detrás de todo esto iba a haber una rubia viviendo en la otra punta del país. Y que encima recomendaba mis libros favoritos. Y que encima comparte mis aficiones. Y que encima me presentó a las que ahora son dos de las personas más importantes de mi vida. Y QUE ENCIMA HE PODIDO CONOCER EN PERSONA. Aquel día (24 de Mayo) que estaba yo ahogada en mí misma pensando que no les vería y la única que me alivió fuiste tú. Además no sé si te lo he dicho pero a mi madre creo que la enamoraste e.e JAJAJAJAJA Y como para no enamorarse de ti.
    Porque realmente eres increíble, se puede hablar contigo de cualquier cosa y nos podemos reír de cualquier cosa. Eres mi hermana perdida del norte, de eso estoy completamente segura. Aunque ni seas española. Eres todo lo que alguien querría y más. Y aparte de eso escribes genial. Porque te menos precias, crees que no sirves para nada, crees que no vales, pero nena, para mí, vales más que cualquier otra persona. Para mí eres la jodida perfección. Habrá quien discrepe y habrá quién esté de acuerdo conmigo, la verdad es que no me importa y a ti tampoco te debe de importar. Aquí lo que realmente vale es lo que la gente que te quiere piense. Porque si no le gustas a alguien, que se de la vuelta y se vaya por otro lado, pero que sepa que acaba de evitar la mejor piedra que se podría cruzar en el camino.

    Dicho esto, que sepas que el prólogo me ha encantado y que estoy esperando para más. Porque todo, TODO lo que tu hagas, tendrá un futuro, y un futuro que promete.

    Amor, que te quiero. Que amo infinitamente a mi administradora de wattpad, a mi rubia, a mi hermana, a mi Mauri. TE QUIERO.

    -Raquel-

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